Una cosa es cierta: AMO a Roberta Flack, para siempre.
Lo primero que uno siente al reproducir el primer álbum de Roberta es comodidad. Su voz y el compás de "Compared To What" nos introducen a un disco que nos invita al mundo de Roberta, al primero de muchísimos discos con los que la diva del Quiet Storm nos enamorará y nos mostrará la fuerza de ese subgénero del soul. Siéntate, estás en un ambiente de seguridad, un ambiente íntimo, estás escuchando a Roberta Flack...
Las ocho canciones de este LP son para un "after" soñado (en realidad todas las canciones de Roberta, mínimo hasta "Blue Lights in the Basement" son para un after soñado), y es una sorpresa muy grata escuchar "Angelitos Negros", en español y todo. Lógicamente, el español de Roberta no es perfecto, pero la canción es inteligible, y es muy rico escuchar su canto en nuestra lengua.
"Pintor de santos de alcoba..."
Podría apostar a que Roberta y sus músicos estaban ejecutando "Our Ages Or Our Hearts", en el momento en que se tomó la foto de la portada, la tercera canción más emotiva de todo el álbum. ¿Quiet Storm? Creo que esa canción lo refleja tan bien como la que más, las notas que nacen de las manos de Flack en esta canción arrancan lágrimas, Less McCann no se equivocó al hacerla firmar con Atlantic, no, señor...
El gran hit de este disco fue "The First Time Ever I Saw Your Face", eso lo sabemos todos, pero para mí, la canción que se lleva las palmas es otra, y tenemos en el playlist a "Hey, That's No Way To Say Goodbye". Cosa curiosa que tanto una canción como la otra son temas folk, si escuchan las originales son terribles de malas, a mí (como todo el folk) me parecen espantosas, y Roberta las levanta del sepulcro y las lleva a lo más alto. Yo, me pasaba las tardes escuchándola como mil veces seguidas, pensando en cortarme las venas con chocolate, por en el amor perdido (¡hasta se la dediqué en la radio!), y es que, bueno, esas no son formas de decir adiós, pero, así fue ella...
Aunque a Ewan McColl nunca le gustaron las versiones de "The First Time..." que se hicieron después de la suya (que fue la primera), creo que no negaría que si no fuese por Roberta, su canción ni siquiera sería, no hubiese pasado de una alucinación folk, como todas las canciones de ese corte que existen. Si extraemos el tema de la película que la lo hizo famoso ("Obsesión Mortal") tenemos una de las grandes piezas de las BSO's del siglo XX, ¿quién lo niega?
Less McCann encontró a Roberta cantando en un club de jazz. Si no estaba cantando "Compared To What" estaba cantando, sin duda, "Tryin' Times". El ritmo jazzero de estas canciones son los revulsivos (¡!) de este disco, que siendo como es de Quiet Storm, sabremos que son revulsivos muy MUY lentos. Canciones para saborear con el tímpano, y el tema que clausura el primer trabajo de Flack, "Ballad of the Sad Young Men", nos deja el regustillo a lluvia caliente, a truenos lejanos, en fin, a un Quiet Storm que retomará de una manera exquisita en "Chapter Two".
Definitivamente escuchar este disco nos sumerge en una delicadeza especial, la voz de Roberta, su feeling al interpretar...reitero, amo a Roberta, eternamente.

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